Slide background

IDEARIO Y MISIÓN

COLEGIO SAN MARTÍN DE TOURS

Ideario y Visión

La Fundación San Martín de Tours, propietaria del Colegio, fue constituida en mayo de 1968. Fueron sus fundadores 110 matrimonios y la Parroquia San Martín de Tours.

Nació como una institución de Iglesia y para la Iglesia, con el objeto principal de continuar con la comunidad escolar iniciada por la congregación religiosa de las Hermanas de la Asunción.

Misión

Colaborar con los padres en la educación de sus hijas para crecer juntos en el conocimiento, en la fe y en el amor.

Objetivos institucionales

Los fundadores formularon los siguientes fines, fijando las políticas para el logro de los que son, hoy y siempre, sus objetivos institucionales:

1- Continuar la comunidad escolar iniciada por la congregación de Religiosas de la Asunción en el Colegio Asunción.

2- Brindar a la Iglesia un colegio que, bajo la responsabilidad de los laicos, signifique su presencia activa y operante en la tarea educativa y facilite su acción de Madre.

3- Salvaguardar y realizar los derechos y las obligaciones de los padres en relación con la educación de los hijos.

4- Ser testimonio de la vocación de servicio de los padres hacia las propias hijas, las hijas de otras familias, y en general del vecindario todo; contribuyendo a conformar el pueblo de Dios en torno de la Parroquia.

5- Contribuir a la formación y al desarrollo integral de las alumnas.

6- Conformar una comunidad escolar donde, mediante el diálogo, pueda realizarse una fructífera labor entre alumnas, padres, docentes y personal no docente del Colegio.

7- Hacer crecer y ahondar en las alumnas la conciencia responsable de las obligaciones con Dios, con los demás y consigo mismas, a la luz del magisterio de la Iglesia.

8- Ser medio propicio para el intercambio de bienes religiosos, culturales, intelectuales, sociales, económicos y materiales, para la ayuda recíproca y solidaria entre los integrantes de la comunidad escolar y fuera de ella.

De acuerdo al espíritu fundacional, el Colegio es:

Confesional Porque educa en la Fe y en la Doctrina de la Iglesia Católica y Apostólica. La educación en la Fe de toda la comunidad ocupa un lugar central y primordial.

Familiar Porque al ingresar la alumna al Colegio se recibe a una familia y no sólo a una alumna. Ese es un valor en nuestro Colegio. Lo promovemos para todos los que conforman la comunidad educativa SMT.

El Colegio afirma los principios de una educación:

Personalizada Porque busca que la alumna se desarrolle haciendo opciones en libertad y responsabilidad, asumiendo su propio proyecto de vida.

Permanente Porque debido al continuo desarrollo que caracteriza al hombre durante toda su vida, la educación permanente implica actitud de apertura, de esfuerzo, y de humilde disposición al aprendizaje constante.

Participativa Porque el mundo actual y la persona como ser social reclaman el diálogo, la participación, el trabajo en equipo y la vida en comunidad.

Promotora de la paz Porque es necesario que las personas respondan al llamado de la Iglesia de abrir sus mentes y sus corazones para conocer y desarrollar los valores básicos de una sociedad pacífica: verdad, justicia, amor y libertad.

Principios generales

Persona | Mujer | Familia | Educación

El ser humano, creado a imagen de Dios, tiene la dignidad de ser persona: unidad corporal y espiritual, trascendente y libre, autónoma y social.

Dios creó al ser humano, varón y mujer, confiriéndole la dignidad personal de manera idéntica a uno y a otra. El varón y la mujer son, por lo tanto, imagen de Dios. Iguales en cuanto personas, diferentes y complementarias en su identidad sexual.

La persona vive y crece como ser social; necesita para desarrollarse de una continua relación consigo misma, con el prójimo y con Dios.

Toda persona tiene el derecho inalienable a recibir educación, y a ser acompañado en su proceso de maduración como ser responsable y libre.

La familia es la célula básica de la sociedad, formada por la unión matrimonial de un hombre y de una mujer, llamados a vivir en comunidad de amor. La familia es la primera escuela de la formación individual y de las virtudes sociales. Es también escuela de amor y, por el sacramento, de la fe cristiana.

Los padres tienen el deber y el derecho de educar a sus hijos. Son así los primeros educadores. Este deber y derecho de los padres es anterior a las responsabilidades de la sociedad, del Estado y de cualquier otra institución. Los padres tienen el derecho a elegir para sus hijos la educación que según su conciencia juzguen mejor. Al mismo tiempo, tienen el deber de proveérsela.

Los padres necesitan ser ayudados para poder satisfacer las exigencias del proceso educativo, especialmente en lo que atañe a la instrucción y al amplio sector de la socialización. Comparten, entonces, su misión educativa con otras personas, instituciones, la Iglesia y el Estado. Este principio de subsidiariedad se pone al servicio del amor y de la responsabilidad de los padres. Cualquier otro colaborador en el proceso educativo debe actuar con el consentimiento y por encargo de ellos.

“…La familia es la célula básica de la sociedad, formada por la unión matrimonial de un hombre y de una mujer, llamados a vivir en comunidad de amor. La familia es la primera escuela de la formación individual y de las virtudes sociales. Es también escuela de amor y, por el sacramento, de la fe cristiana…”

Comunidad educativa

El Colegio vive y se nutre por la participación de las alumnas, de los padres, los docentes y el personal no docente. Todos conforman la comunidad educativa, que se compromete como una comunidad:

Cristiana para que todos puedan percibir en el Colegio la presencia viva de Jesús.

Responsable porque la vida del Colegio depende de la respuesta de todos y cada uno de sus miembros.

Solidaria para sí misma y para con la sociedad, buscando y promoviendo el intercambio de bienes y talentos, especialmente religiosos, culturales, intelectuales, sociales, económicos y materiales.

Las alumnas

Son ellas el bien más preciado del Colegio, y las protagonistas de su propio proceso de aprendizaje.

“El colegio buscará en el perfil de una egresada a una mujer que construya su identidad en relación consigo misma, con los demás y con Dios. Y que desde su fe, pueda descubrir y discernir su vocación dando testimonio con su vida”.